Sombraalba…

«No escribo desde la luz cegadora, porque en ella nada se distingue; ni desde la sombra absoluta, porque en ella nada se nombra. Mi voz habita el Sombraalba: ese territorio donde el dolor ya no es ciego y la esperanza deja de ser ingenua. Soy el testigo de lo que amanece en el alma cuando la noche parece eterna.»

Mi Bautismo

En la herida que el tiempo no ha cerrado,

donde el silencio es un muro de obsidiana,

nace un rastro de lumbre cotidiana

por el filo del mundo rescatado.

No soy el sol que quema lo sagrado,

ni la negrura que la fe profana;

soy el gris de la ruda tramontana,

el destello del hierro castigado.

Mi nombre es el umbral, la voz primera

que surge cuando el miedo se descalza

y la noche se rinde a su frontera.

Que nadie busque luz en la alabanza,

que me busquen allí, donde la fiera

se vuelve claridad y es esperanza.

Mi experiencia con Estela Previous post CASO ESTELA M.
Next post Un Canto al Umbral…

También te puede interesar